Lunes, 19 de noviembre de 2018

Celta 3-2 Real Sociedad

Temporada 2002-2003

Giovanella 09

El 15 de junio de 2003 arrancó con la esperanza de ser uno de los días más bonitos en la vida de los aficionados de la Real y una jornada festiva, de fervor txuri urdin y de enormes esfuerzos personales para estar en Vigo, pero acabó siendo una pesadilla, con el adiós al hermoso sueño de lograr el tercer título de Liga de la historia realista. Balaídos estaba llamado a ser para toda una generación de realistas lo que El Molinón significó para una anterior, y acabó siendo un émulo de aquel partido en el Sánchez Pizjuán de 1980, sólo que después el fútbol no le devolvió el título que con justicia se tendría que haber llevado. La Real jugó aquel día en Balaídos arropada por 9.000 de los suyos, con un punto de ventaja sobre el Real Madrid y sabiendo que cantaba el alirón si ganaba y el equipo blanco no lo hacía en el Vicente Calderón. Era un auténtico match ball. Y a la Real se le escapó esa posibilidad ante un magnífico Celta.

Raynald Denoueix llegó a ese partido con dos bajas en la retaguardia, Schürrer y Aranzabal. Jugaron en esas posiciones Kvarme y Boris. El resto, el once de gala de aquella memorable temporada que todo realista se sabe de carrerilla. El mayor escollo para la Real era que el Celta sí tenía algo en juego, su clasificación para la ronda previa de la Champions League. El Atlético, rival del Madrid, sólo la satisfacción de privar a su eterno rival de la ciudad de un título de Liga. Poca cosa, por lo que se vio, porque antes de que el partido en Balaídos entrara en calor Ronaldo ya había adelantado al Madrid. A la media hora, el resultado en el Calderón era de 0-3. La Real no saldría campeona de Balaídos en ningún caso, pero si quería depender de sí misma debía ganar el partido. Y las malas noticias no paraban de encadenarse. Minuto 9, gol de Mostovoi. Minuto 38, otro gol de Mostovoi. Y minuto 40, Kovacevic se lesiona en el tobillo y deja su puesto a Khokhlov.

La Real llega al descanso de su partido en Balaídos con la necesidad de marcar tres goles, sin tres de sus titulares en el campo incluyendo a uno de sus máximos goleadores y con Xabi Alonso tocado pero haciendo el esfuerzo que requería la trascendencia de la jornada. El equipo de Denoueix, que ya había buscado el gol en la primera mitad sobre todo en un libre indirecto desde el interior del área que Nihat estrelló en la barrera, respondió al reto con coraje, con entrega y con corazón. El turco, esta vez sí, prendió la llama de la esperanza haciendo el 2-1 a pase de De Pedro. Era el minuto 65. Sólo cinco después, el corazón de los realistas recibía una nueva puñalada, el 3-1, obra de Mido culminando un magnífico contragolpe del Celta, que se aprovechó así de la necesidad de la Real. Tocaba volver a empezar. Hacían falta tres goles y quedaban veinte minutos.

Nihat, el mejor realista, puso el 3-2  en el minuto 82, rematando un envío de De Paula, el último de los cambios de Denoueix a la desesperada. Quedaban dos goles más. La Real lo intentó de todas las formas posibles, se dejó sobre el césped de Balaídos cada gota de sangre y sudor que había en el cuerpo de sus futbolistas pero ni siquiera consiguió arañar un punto. Había que ganar y no se hizo, aunque la derrota llegara con honor. Los 9.000 valientes realistas lloraron con su equipo y le aplaudieron. Le hicieron volver desde los vestuarios para escuchar sus manifestaciones de cariño. El público celtiña reconoció el fútbol de la Real y el enorme corazón de sus gentes, sumándose al duelo realista, incluso aunque estuvieran ya de celebración europea. La Liga se fue en Balaídos porque en la última jornada el Real Madrid venció al Athletic, haciendo inútil la victoria de la Real ante el Atlético. Vigo enterró un sueño, pero allí se forjó una leyenda generacional, la del triunfo que nunca llegó a producirse.

Ficha técnica:

Celta (Miguel Ángel Lotina): Cavallero, Velasco, Sergio, Berizzo, Sylvinho, José Ignacio, Luccin, Giovanella, Edu (Vagner, 87’), Mostovoi (Gustavo López, 89’), Mido (Jesuli, 71’).

Real Sociedad (Raynald Denoueix): Westerveld, Rekarte, Kvarme, Jauregi, Boris, Xabi Alonso (Mikel Alonso, 77’), Aranburu (De Paula, 58’), Karpin, De Pedro, Nihat, Kovacevic (Khokhlov, 41’).

Árbitro: Megía Dávila (Cardós Paterna y Yuste Jiménez, jueces de línea). Tarjetas amarillas a De Pedro (27’), Zamora (segundo entrenador de la Real, 36’), Rekarte (44’), José Ignacio (44’), Berizzo (58’), Mido (68’), Velasco (80’) y Cavallero (89’).

Goles: 1-0, minuto 9, Mostovoi; 2-0, minuto 38,  Mostovoi; 2-1, minuto 65, Nihat; 3-1, minuto 70, Mido; 3-2, minuto 82, Nihat.

El Diario Vasco: “Orgullo txuriurdin. La Real cayó después de dejarse hasta el último gramo de fuerza en una lucha heroica contra la adversidad, que Balaídos reconoció puesto en pie”.

Marca: “Batacazo de la Real ante un Celta ‘campeón’. El conjunto donostiarra deja la Liga en manos del Madrid”.

As: “Fiesta celeste. Mostovoi cambió la Liga. La Real perdió el liderato y el Celta se clasificó para la ronda previa de la Champions”.

Mundo Deportivo: “Mazazo. La Real cayó en Vigo y deja la Liga en manos del Madrid”.

El País: “La Real naufraga en Vigo. El conjunto donostiarra sufre una pesadilla en Balaídos y ve reducidas a la mínima expresión sus aspiraciones al título”.

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