Lunes, 17 de diciembre de 2018

PRIMER EQUIPO

Olaverri vuelve a complicar la remodelación de Anoeta

El abogado quiere frenar de nuevo el proyecto de renovación del estadio al argumentar, otra vez, “irregularidades”

jr 005

Foto:IMC

El abogado Javier Olaverri no quiere para San Sebastián un nuevo Anoeta. Y es que cada proyecto de remodelación del estadio que ha presentado la Real Sociedad se ha topado con la oposición de Olaverri, que ya lograra anular la modificación del Plan General que preveía crear espacios de oficinas para financiar la renovación del estadio de Anoeta. Una vez más, sus argumentos para echar atrás las obras son las “irregularidades” de la operación diseñada.

Hace tan sólo unos días, el abogado dijo durante la conferencia titulada La deuda del fútbol profesional, fraude fiscal, deudas, subvenciones, pelotazos urbanísticos, celebrada en el Koldo Mitxelena, que “jurídicamente hablando, el Plan General que exponía hacer unas torres en Anoeta, ha desaparecido del mapa, y el Plan General de San Sebastián que está ahora en vigor detalla que el estadio de Anoeta tiene consolidada su volumetría, es decir, que tal y  como veis ahora Anoeta, se tiene que quedar”. Es decir, este aspecto conllevaría por ejemplo que no se podría aumentar la altura de los fondos al quitar las pistas de atletismo, o modificar la cubierta. “Lo que sí se puede hacer es pintar el césped”, señalo de modo irónico el abogado en su argumentación para echar al traste el proyecto, del que tanto la Real Sociedad como el Ayuntamiento, han destaco su “importancia”. Y es que la remodelación del estadio no sólo beneficiaría al campo de Anoeta, sino al resto de infraestructuras que están alrededor y que acogen otras disciplinas deportivas.

Además habría que sumar la cantidad de puestos de trabajo indirecto que originaría esta remodelación de la zona, y el PIB que genera la Real Sociedad en Gipuzkoa. El equipo txuri urdin juega un papel fundamental en la generación de riqueza en la provincia. El club estima que en el ejercicio de 2013, su aportación directa e indirecta al producto interior bruto (PIB) de Gipuzkoa se sitúa en 107,7 millones, lo que deja  en el 0,51% del total del PIB (unos 21.000 millones en 2012). Si se tienen en cuenta los efectos directos generados por los seguidores realistas traducidos en abonos, merchandising, quinielas u hostelería entre otros), y por empresas (publicidad, patrocinio, gastos de otros clubs o derechos de TV), la cifra se queda en 98,2 millones, el 0,46% del PIB guipuzcoano. Estas cifras recogen también los 32,19 millones que el Real Madrid pagó por el traspaso de Illarramendi (su clausula más el IPC, sin tener en cuenta el IVA).

De los 40 millones brutos que habría que invertir en el proyecto, las tasas que cobraría el ayuntamiento (5%) ascenderían a 1,59M€, el IVA que recaudaría Hacienda ascendería a 6,67M€ (de los cuales 4,75 serían para el Gobierno Vasco, 1,1M€ para la diputación, 0,7M€ a repartir entre ayuntamientos de Gipuzkoa y 0,2M€ para el estado). A esta cantidad habría que sumarle el IVA correspondiente a los servicios técnicos contratados (arquitectos e ingenieros principalmente) que rondarían los 0,3M€. Lo cual nos da que únicamente en concepto de IVA y Tasas vinculados exclusivamente a los gastos de la obra, esta operación produciría 8,5M€ para las arcas públicas. Además de esto, habría que estimar la recaudación producida por gastos indirectos derivados de la obra (consumo de los operarios etc), los ingresos derivados del IRPF de los empleados directos e indirectos de la obra, por no referirnos a los ingresos en la caja de la seguridad social de los empleos generados con la operación. Que la Real Sociedad ponga en circulación 20M€ en la economía de Gipuzkoa, es incuestionable que socialmente es más positivo que gastarlos en el extranjero para fichar jugadores. Para cualquier ciudadano ajeno al futbol y a la Real Sociedad, este argumento es incuestionable.

Polémica con la financiación

Javier Olaverri ha cuestionado desde un principio la transparencia en la forma de actuar en la renovación de Anoeta, tanto por parte de la Real Sociedad como de los organismos públicos implicados en sacar adelante el proyecto. De hecho no ha dudado en afirmar que “se está fraguando algo que se llama malversación de fondos o prevaricación”, y en su lucha por echar abajo las obras, no duda en volver a presentar demandas a los tribunales.

En la práctica, y según el abogado, tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) que echa abajo el cambio en el Plan General, el concurso público para hacer las obras que debe convocar el Ayuntamiento “no tendría sentido”. Para Olaverri, si se quiere llevar a cabo la reforma se debe actuar como un propietario (Ayuntamiento) y un inquilino (Real Sociedad). El club txuri urdin debería indicar al Consistorio lo que quiere cambiar y el “propietario” dar el visto bueno o no a la operación, y en caso positivo, justificar la necesidad de dicha obra.

La Real ya ha anunciado en más de una ocasión que la remodelación de la zona del estadio es algo “vital”, y que a la hora de hablar de la financiación, la Real Sociedad será la que más peso lleve en las obras. Según palabras de Aperribay, “estamos apretando para bajar del presupuesto actual de millones. Nosotros vamos a poner 20 millones que, para un club como la Real, es mucho dinero. Sabemos que este proyecto es importantísimo, siendo el mejor fichaje que podemos realizar”.

Lo que llama la atención a los aficionados txuri urdin de las quejas de Olaverri es que el club donostiarra no ha pedido en ningún momento que sea el Ayuntamiento el que sea asuma el coste de las obras, de hecho, la Real siempre ha dejado claro que será la entidad txuri urdin la que aporte la mayor parte de la financiación.

Si finalmente se convoca el concurso público, la Real Sociedad tiene muchas posibilidades de hacerse con él y las obras comenzarían a principios del año que viene. La Real pondrá 30 millones, de los que 10 correrán a cargo de Kutxa a cambio de publicidad durante varios años, y el Gobierno Vasco otros 10 millones más.

Aun así, el abogado sigue sin confiar en la legalidad de las obras de renovación y hace tan sólo unos días recalcó que el contrato de arrendamiento del estadio de Anoeta por parte de la Real Sociedad firmado en 1993 prevé “que sea esta entidad” la que asuma las obras que se ejecuten en el edificio,  según lo establecido en la cláusula que adjudica al club deportivo “todos aquellos gastos de reforma del terreno de juego ocasionados por el uso continuado y todas aquellas reformas derivadas de razones técnico deportivas”. “Si el Ayuntamiento pretendiera perdonar a la Real el contrato vigente y darle una subvención, habría pleito”, recalcó Olavarri.

Objetivos de la remodelación

La Real Sociedad confía en que con el incremento del aforo, la mejora de las instalaciones del estadio y los mayores beneficios que se obtengan con un nuevo contrato televisivo al captar más socios pueda obtener tras la remodelación unos 13 millones anuales. Esta estimación ha sido enviada ya al Gobierno Vasco, cuya aportación está comprometida ya en 10 millones de euros .

Los plazos de la obra, cuyo inicio se espera que sea para verano de 2015 y que se alargarían por 4 años, están condicionados a que el Ayuntamiento donostiarra convoque el concurso público, algo que podría ocurrir antes de que termine el verano, y a que el TSJPV dicte sentencia sobre la demanda de Olaverri.

En la conferencia del Koldo Mitxelena, Javier Olaverri resaltó que “una cosa es la racionalidad y otra la pasión” en alusión a la remodelación de Anoeta. Tal vez tendría que plantearse también el abogado si no es pasión su “insistencia”,  lo que una vez tras otra le lleva a querer frenar un proyecto que es el gran sueño de la afición realista.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

error: ¡El contenido está protegido!