Jueves, 17 de octubre de 2019

Real Sociedad 4-2 Real Madrid

Temporada 2002-2003

Foto: AS

Foto: AS

A lo largo de su historia, la Real ha sido varias veces un campeón sin corona. Lo fue en 1928, cuando mereció ganar aquella Copa con una final de tres partidos ante el Barcelona. Lo fue en 1980, cuando su memorable récord de 32 jornadas sin perder no bastó para llevarse el título de Liga. Incluso en 1983 cuando con muchísimas bajas sólo un gol en fuera de juego le impidió disputar una final de la Copa de Europa. La última de esas veces en que el fútbol no fue justo con los merecimientos de la Real fue en 2003, cuando un formidable equipo, el último que todo aficionado realista se sabe de carrerilla, no ganó una Liga por la que peleó con todas sus fuerzas.  Aquella temporada dejó muchas tardes memorables, pero ninguna como aquella en la que el Real Madrid de los galácticos, su rival por el título y posterior campeón, fue vapuleado en Anoeta ante 31.529 enfervorecidos seguidores realistas. Si hay un día en la historia del estadio que pasará a los anales de la Historia, probablemente será éste.

Aquel equipo entrenado por Raynald Denoueix había firmado una primera vuelta sensacional, en la que no conoció la derrota, pero tras el ecuador había sido superado primero por el Real Madrid y después por el Deportivo. La visita de los galácticos entrenados por Vicente del Bosque era el último tren para que la Real siguiera enganchada a la lucha por el título. Y no es que cogiera el tren, es que lo utilizó para arrollar al equipo merengue, aquel día de negro. Anoeta vivió una media hora memorable, gloriosa y casi imposible de creer. Su equipo de gala, en el que sólo faltaba Schürrer, pasó por encima de un líder en el que estaban todas sus estrellas. Pitó el colegiado Moreno Delgado el comienzo del partido y el calvario blanco comenzó con fuerza. La banda izquierda realista más venerada de las últimas décadas, la formada por Aranzabal y De Pedro, gestó el primer gol casi de la nada. El extremo sacó de banda, el lateral destrozó la cintura de Hierro y puso un balón de oro para que Kovacevic hiciera el primero. Era el minuto 2.

La Real comenzó a gestionar su ventaja y el Real Madrid se mostraba impotente. La más clara manifestación de su frustración  fue la entrada criminal de Zidane a Xabi Alonso que se quedó sin castigo. En el minuto 19, Kovacevic aumentó su cuenta goleadora ante su rival predilecto. Esta vez su gol fue uno de los muchos que Anoeta vio de esa factura: sensacional centro combado de De Pedro desde la izquierda y anticipación de Darko para colocar el balón lejos del alcance de Casillas. Cuando en el minuto 31 Nihat hizo el tercer gol de la Real, nadie podía imaginar que estaban iniciándose los cinco minutos más frenéticos de la historia de Anoeta. Rekarte le dio el balón al turco y éste, como si fuera un cuchillo, se clavó entre los centrales del Real Madrid y superó a Casillas en su salida. Pero los blancos reaccionaron. En la siguiente jugada, Ronaldo hizo el 3-1, encontrando un hueco entre las piernas de Westerveld y llevando algo de inquietud a la grada, porque aún quedaba una hora larga de juego.

Pero aquella Real no se andaba con contemplaciones y machacó en la siguiente jugada. Xabi Alonso se encontró un balón no demasiado lejos de la frontal del área y su disparo, describiendo una magnífica parábola, destrozó la escuadra a la izquierda de Casillas. El Real Madrid lanzó su ataque a la desesperada y Zidane, en la siguiente acción y como colofón a esos cinco minutos, estrelló el balón en el palo. La irrepetible primera parte de la Real encontró el premio de un apabullante e histórico 4-1. Denoueix, sabedor de que el partido ya se había ganado en esos primeros 45 minutos pletóricos de fútbol con el avarage particular en el bolsillo y asegurada la victoria en un posible triple empate final con el Depor, quiso que la segunda parte fuera de más control. Xabi Alonso y Aranburu bordaron el fútbol en el doble pivote y el Real Madrid tuvo que rendirse a la evidencia de que el equipo txuri urdin fue mejor aquel día. Mucho mejor. Aún así, su esfuerzo le dio para maquillar el resultado en el minuto 83 por medio de Portillo. No importó. Anoeta estaba en éxtasis, la gloria aquel día fue txuri urdin.

Ficha técnica:

Real Sociedad: Westerveld, Rekarte, Kvarme, Jáuregui, Aranzabal, Karpin (Tayfun, 80), Xabi Alonso (Boris, 74), Aranburu, De Pedro, Nihat (Gabilondo, 86), Kovacevic.

Real Madrid: Casillas, Salgado, Hierro, Helguera, Roberto Carlos, Flavio (Guti, 46), Makelele, Figo (Miñambres, 46), Raúl, Zidane (Portillo, 71), Ronaldo.

Goles: 1-0, minuto 2, Kovacevic; 2-0, minuto 19, Kovacevic; 3-0, minuto 31, Nihat; 3-1, minuto 32, Ronaldo; 4-1, minuto 33 Xabi Alonso; 4-2, Portillo, minuto 83.

Árbitro: Moreno Delgado. Amarilla para Flavio, Hierro y Helguera.

TITULARES

El Diario Vasco: “Tarde de magia. El equipo galáctico es la Real Sociedad”.

Mundo Deportivo: “Gigantes. La Real devora al Madrid en un partido para la historia”.
Marca: “La Real le deja temblando. Lo bajan de la galaxia”.
AS: “Lección galáctica. La Real hace revivir la Liga”.
El País: “Apoteósica Real. Los donostiarras trituran con un extraordinario partido al Madrid, convertido en un adefesio de equipo”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

error: ¡El contenido está protegido!