Sábado, 14 de diciembre de 2019

PRIMER EQUIPO

“Aquí todo el mundo es de la Real”

El pasado martes día 16, David Moyes, Billy McKinley y Asier Santana recibieron a los medios de comunicación que cubren habitualmente el día a día de Zubieta en el restaurante ‘Bokado’ de Donostia. La velada sirvió para mantener una charla distendida con los tres entrenadores, que permitieron conocerles un poco más a fondo

Foto: Real Sociedad

Foto: Real Sociedad

David Moyes reconoce ser un “enamorado”  de la Parte Vieja, del “jamón” y de Donostia en general, por donde le encanta salir a pasear cuando tiene un poco de tiempo libre. Asegura estar “feliz” con la decisión que tomó de venir a la Real Sociedad y que los futbolistas y la afición le acogieron de forma “fantástica” desde el primer momento.

¿Qué tal van sus lecciones de español? “Estoy aprendiendo números, palabras relacionadas con el fútbol… Estoy intentando aprender el lenguaje del fútbol que en un entrenamiento pueda serme útil, más que frases completas. Varios de los jugadores ya saben inglés o me entienden, y yo estoy tratando de meter palabras en castellano en los entrenamientos. Si algo no sé, pido que me lo traduzcan y lo digo yo después en español como por ejemplo ‘desmarque’ o ‘mover el balón’. No va a ser fácil, pero uno de los motivos de venir aquí, además del aspecto deportivo era el tema del lenguaje y aprender otras culturas. Es verdad que cumples años y cada vez es más difícil adaptarte, pero estoy muy ilusionado con este reto. Suelo hablar con Paul Clement, ayudante de Ancelotti que lleva 18 meses aquí, y me dice que ahora empieza a encontrar facilidades para comunicarse con más fluidez. Iré poco a poco”.

En Gipuzkoa todo el mundo es de la Real, ¿es allí diferente? “Es verdad que en general todo el mundo aquí habla de fútbol, es como una parte de la vida de muchas personas. Cuando paseo por la ciudad mucha gente me desea ‘suerte’. Tanto aquí como en Manchester muchas personas consideran el fútbol como una parte de su vida. También es verdad que muchos vivimos en torno al futbol. Aquí todo el mundo es de la Real, en Liverpool o Manchester es más difícil saberlo”.

¿Qué le pareció el derbi? ¿Diferente a un derbi en la Premier? “Aquí es más amigable y hay menos rivalidad entre las aficiones. Allí por ejemplo puede ser que haya una familia en la que uno sea del Liverpool y otro del Everton, pero ya una vez en el terreno de juego la rivalidad es mayor y no hay mucha amistad durante el partido… La sensación que tuve fue que todo vasco quiere ser vasco pese al equipo al que pertenezca”.

¿Qué le parece la cultura vasca? “Lo que más me llamó la atención cuando llegué fue lo abiertos que estaban los jugadores a acogerme. Fue lo que más me impactó. Me miran siempre con los ojos muy abiertos dispuestos a agradarme, es muy fácil trabajar con ellos porque son muy profesionales. Desde el primer día hay una relación muy buena a la hora de trabajar con ellos”.

¿Cuál es el rincón de la ciudad qué más le ha gustado? “La Parte Vieja. Cuando han venido a verme amigos y familia les ha gustado ir allí, de bar en bar, de pintxos. San Sebastián es un sitio fantástico para salir a la calle con el abrigo a pasear a todas partes. Una de las mayores diferencias culturales que he encontrado ha sido en la comida, en los horarios. Allí es muy raro por ejemplo poner una reunión a las 14:30 horas y aquí a veces se queda hasta más tarde. En alguna ocasión nos ha pasado a Billy y a mí el ir a cenar a un restaurante a las 20 horas y encontrarnos con que aún no estaba abierto”.

¿Cuál ha sido la comida que más le ha gustado? “El jamón y los pescados. El cocinero de Zubieta está siendo fantástico, es un gran chef. He comido más ensaladas en una semana aquí que en un año en el Reino Unido”.

Cuando vino a la Real manifestó estar seguro de haber tomado la decisión correcta, ¿sigue pensando lo mismo? “Estoy convencido de la decisión que he tomado. Soy consciente del trabajo que tengo por delante. El fútbol se ha movido a una velocidad muy alta y quiero que la Real sea capaz de seguir esa marcha. Por eso hay trabajo muy importante que hacer aquí y para mí es un reto. Si el dinero comienza a moverse bien entre los clubes también ayudará mucho a que se igualen las cosas”.

¿Está preocupado por la situación física del equipo? “Es verdad que a lo mejor el equipo no es capaz de mantener durante todo el encuentro el esfuerzo de los primeros 45 minutos, pero igual no se trata de un tema físico. Estoy seguro de que poco a poco vamos a ir a más y yo voy a trabajar para que así suceda”.

 

McKinlay: “Apenas tardé unos segundos en decidir venir a la Real cuando me llamó Moyes”

Billy McKinlay se considera un “privilegiado” de estar en un club de “pedigrí” como la Real Sociedad a la hora de trabajar los temas de cantera

¿Quién es Billy McKinlay? “Soy de Glasgow, como David Moyes. Fui jugador del Dundee United, Blackburn Rovers o Fulham entre otros equipos. Como entrenador he estado como ayudante de la selección de Irlanda del Norte y en el Watford hasta llegar aquí”.

¿Sorprendido por la llamada de Moyes? “Sí que me sorprendió. Conozco a David desde mi carrera como jugador. Me llamó para venir a la Real Sociedad y estoy muy agradecido”.

¿Cuánto tiempo le llevó decidirse? “No tardé nada de tiempo, apenas unos segundos. Trabajar con David es un honor y vengo a un gran club. Estoy muy emocionado de estar en la Real Sociedad”.

Ha trabajado mucho en su carrera con equipos de cantera. Que la Real también tenga esa filosofía, ¿fue un aliciente más a la hora de tomar la decisión? “El primer club con el que trabajé, el Dundee United es uno de los mejores de Escocia en cuanto a temas de cantera, y en el Fulham también realicé mi labor en el departamento de formación, por eso para mí es muy importante trabajar con jóvenes. Y la Real es eso es un club de pedigrí”.

¿Conocía a la Real antes de llegar? “La conocía por entrenadores que había tenido y sus recientes éxitos tanto en la liga como en Europa. También sabía de su tradición por subir a jóvenes de la cantera al primer equipo Espero poder seguir contribuyendo al éxito de este club”.

¿El segundo entrenador tiene más peso en Inglaterra? “Cada entrenador es diferente y tiene su estilo. Yo voy a tratar de aportar a Moyes mi forma de trabajar y trataré de darle lo que él me pida. Me he estado preparado durante los últimos 10 años”.

Cuando no está el traductor, ¿cree que entienden los jugadores su mensaje? “Los jugadores pueden entender también señales y el lenguaje corporal. Algunos además hablan inglés, pero no entienden mi escocés y trato de hablar más despacio. Hay buen feeling y habrá que esforzarse para hacernos entender”.

¿Conocía la ciudad antes de venir? ¿Se siente un privilegiado de estar aquí? Absolutamente. Conozco a Chris Coleman y ya me había dicho que iba a ser feliz aquí. El tiempo que llevo aquí he sido muy feliz y me he sentido muy a gusto. Espero poder traerme a mi familia para después de Navidad”.

¿Cuáles son las principales diferencias que ha encontrado entre la Premier y la Liga española? Quizás el tema físico y la intensidad. Allí es más fuerte, aunque quizás con el paso del tiempo cambie de opinión. Aquí sin embargo me ha sorprendido la técnica. Aún llevo poco tiempo y a lo mejor cambia mi forma de ver las cosas.

 

Santana: “Siempre he actuado como en el Sanse. La clave está en ser uno mismo”

Asier Santana fue el elegido por David Moyes para ser su ayudante junto con Billy McKinlay. El de Idiazábal echa de menos el Sanse pero sabe que está para ayudar al club

¿Le dio pena dejar el Sanse? “Sí me da pena. Había estado cinco años de segundo entrenador y el año pasado cogí ya al equipo. En las jornadas que he estado he sentido a la gente, al equipo, y además se trata de un grupo agradable y he trabajado a gusto y con buenos profesionales. Pero estamos también para ayudar al míster del primer equipo a que conozca a los jugadores y yo estoy echando una mano en ese sentido. Sigo siguiendo al Sanse pero hay técnicos que están atentos a ello.

Consigue rehacer al Sanse, el equipo empieza a funcionar y justo le pasan al primer equipo. ¿Fue un fastidio esa decisión? “No lo tomo así, sino como han llegado las circunstancias. Estoy en el equipo que quiero, tengo el trabajo que quiero y ahora ha tocado cambiar ese rol. Lo he asumido de forma normal y natural. Estaba a gusto en el Sanse y ahora tengo otro trabajo que es ayudar al entrenador a que conozca la Real y sus futbolistas. Estoy contento con ello también”.

¿Le ha cambiado mucho la vida? “Un poco sí, pero no en exceso ni exageradamente como podía presuponer antes. Yo en el Sanse hacia mi trabajo, llegaba a la misma hora y salía de Zubieta en el mismo horario que con el primer equipo o incluso más tarde, porque las dificultades que había entonces son facilidades que hay ahora, como a la hora de ver y analizar a un rival. Antes tenía que tirar más de prensa y hasta que encontrabas un partido y lo veías tardabas más. En cuanto al trato de la afición respecto a mí quizás es lo que más raro se me ha hecho. Mi primer autógrafo fue justo unos días antes del partido contra el Atlético de Madrid. Había una cuadrilla de amigos que salían de una cena y yo estaba con la familia y entonces me pidieron una foto. No sabía ni dónde ponerme. Ahora aparezco en fotografías en las que antes había otros y eso quizás sea lo que más raro se me hace”.

¿Cómo se vio en el banquillo ante el Atlético de Madrid?  “Yo actué de la misma manera que como lo hacía en el Sanse. Lo llevamos como solíamos hacerlo con el filial y pensábamos que lo mejor era ser nosotros mismos y actuar así. La verdad que el día del partido el estadio estaba casi lleno y los jugadores invitaban a que todo pudiera salir bien. Estuvieron con nosotros al cien por cien, se les veía que querían ayudar y eso a nosotros nos facilitó las cosas. Por suerte además salió bien”.

¿Cuántas veces ha pensado que al rival al que ganó fue al vigente campeón de liga? “Al final, los días previos al partido los tomas con la responsabilidad que requiere un partido de fútbol, no pensando que quien llega es el Atlético de Madrid. Después ya con lo que se dice y se habla te hace pensar más que has ganado al Atlético, pero nosotros lo tomamos como un contrario más, en ese sentido tampoco supuso nada extraordinario”.

¿Su objetivo era entrenar a nivel profesional o solo formación? “Yo lo que siempre he querido es entrenar al fútbol. Empecé a hacerlo en Idiazábal, mi pueblo. Por distintas circunstancias he llegado a donde estoy ahora. Sé que soy un afortunado porque estoy en el equipo que quiero. En ese sentido estoy orgulloso, pero la verdad es que nunca me he planteado retos más allá del fútbol. Las circunstancias me han llevado a la Real y no me las planteo de otra manera”.

¿Cuesta el trato con jugadores de la primera plantilla? “Es diferente. Por el Sanse han pasado muchos de ellos y hay una relación cordial. Nos conocemos desde hace mucho y sabemos cómo va esto, eso facilita mi labor”.

Antes de ser entrenador, ¿se planteó ser jugador de la Real? “Era y soy muy malo. Fui jugador hasta los 19 años, pero no me veía jugando al fútbol. Lo que me gustaba era entrenar y desde entonces empecé poco a poco. Es algo que me apasiona y me gusta. Estar donde estoy es como para estar contento”.

¿Quién era su ídolo como jugador? “Yo era de Roberto López Ufarte, aunque Zamora también era de los míos”.

Estuvo como segundo de Meho Kodro en el Sanse y ahora está con David Moyes en el primer equipo. ¿Cree que en Inglaterra el concepto de segundo entrenador es muy diferente al de aquí? “Allí no sé cómo lo hacen, pero yo sé que mi labor en este sentido es tratar de transmitir todo lo que puedo saber del Sanse, de Zubieta, del juvenil y de la plantilla cuando el míster requiera de más información e intentar transmitírselo. No creo que en ese sentido cambien mucho las cosas aquí o allí. También tengo que ayudarle en el día a día de Zubieta”.

En un primer momento fue Imanol el elegido para ayudar a Moyes. ¿Cómo se puede explicar el cambio? “Más allá de Imanol o de mí sabíamos que podía pasar con cualquiera de los dos. Él nos ha visto trabajar a ambos y el club también ha tomado su decisión, que era que el Sanse quedara en buenas manos porque es muy importante para el futuro de la Real Sociedad”.

Cuando cogió durante una semana la plantilla los jugadores estaban bajos moralmente. Nada más tomar las riendas se le vio gritar y dirigir con intensidad. ¿Siempre utiliza esa técnica? “Es lo mismo que hacemos en el Sanse, los mismos mensajes, el día a día es igual. Teníamos claro que debíamos ser nosotros mismos. Imanol también es de empujar y tirar para adelante, era lo que el equipo necesitaba después de un día malo. Había que olvidarlo lo antes posible y dar la cara contra el rival que fuera. Los jugadores también demostraron que querían ayudar”.

 

 

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