Domingo, 22 de octubre de 2017

PRIMER EQUIPO

Mal Claudio, muy mal

Carta abierta a Claudio Bravo

Foto: FC. Barcelona

Foto: FC. Barcelona

“Me dolió que no me ofreciesen la posibilidad de poder continuar. Eso me dolió”. Claudio, me ofendes. Me ofendes de nuevo. ¿De verdad nos quieres hacer creer que querías continuar en la Real? Porque te quedaban dos años de contrato, haber rechazado la oferta blaugrana. La Real no te negó la posibilidad de continuar aquí, hay que dejarlo claro. ¿O acaso pretendes que creamos eso cuando tenías un acuerdo verbal con el club para que te dejase salir si venía uno de los peces gordos a por ti? ¿Has olvidado que nunca ocultaste tu deseo de acabar en un grande? ¿A qué viene esa frase entonces? ¿Quizás querías mejorar tu contrato y  no viste voluntad de retenerte? Si así fuese, vuelvo a lo mismo, la Real no te negó “la posibilidad de continuar”.

Mi opinión es que querías salir una vez conociste  el interés del conjunto culé tras el derbi ante el Athletic. Lógico y normal. El Barça es el Barça. ¿Acaso alguien no lo haría? Illarra, gipuzkoano y realista de nacimiento, lo hizo. También un canterano como Griezmann. Pero ofrecieron muy poco por ti, se pensaban que Aperribay te iba a regalar, y no fue así. Finalmente se tuvieron que rascar el bolsillo ante la insistencia de Luis Enrique, y saliste por 12 millones. Quizá es momento de recordarte que gracias a la Real estás donde estás por menos de la mitad de tu cláusula de rescisión, y que deberías de estar agradecido. Siempre has manifestado estarlo, pero a la hora de la verdad, no lo has demostrado con hechos. ¿O la afición tenía culpa de algo? ¿Por qué no te despediste entonces?

A mi me resulta muy complicado creerte, y no es cierto cuando dices que no tuviste tiempo de decirnos adiós. Jamás olvidaré tu “Ongi Etorri” en El Mercurio. Precioso y emotivo. Me llegó al alma. Para mí eras un ídolo, mucho más que alguno de los nacidos aquí. Que unos cuantos, para ser exactos. Profesional, ganador, ambicioso… además de un magnífico guardameta. Pero lo has emborronado. “Fue todo muy rápido. A mí me tocó todo este tema en el Mundial y no alcancé a tener  el tiempo necesario para dar una rueda de prensa”. Claudio, no cuela. Después de semanas y semanas de culebrón, tu fichaje por el FC. Barcelona se hizo oficial el 25 de junio, y pasados cuatro días y tan solo unos minutos después de caer tu selección eliminada ante Brasil te dirigiste por Twitter a la afición chilena, y no con 140 caracteres, sino con 17 líneas. ¿Por qué no hiciste lo mismo para despedirte de la que había sido tu afición casi una década? Hubiese bastado. Pero la cosa no acaba ahí. Siguieron pasando los días y los realzales esperábamos una sentida despedida de nuestro admirado y respetado Claudio, no perdíamos la esperanza, pero esa despedida no llegó. Transcurrida otra semana, el 6 de julio, sorprendiste a propios y extraños con un tuit en catalán sin haberte dignado antes a despedirte de la que había sido tu casa y tu familia, de la que siempre habías hablado maravillas. Y ahí se acabó el mito, por lo menos para mí. Porque el fútbol para los aficionados no es negocio, no es una profesión que nos da de comer, es pasión, y heriste nuestros sentimientos. Las RRSS ardieron reclamándote una explicación: ¿Qué ha pasado Claudio, qué te hemos hecho? ¿Por qué nos ignoras? Dos días después publicábamos un artículo en Gipuzkoa Sport trasladando estas preguntas, y por fin el 9 de julio supimos de ti a través de un medio de pago como el Diario Vasco. ¿Por que tenemos que comprarlo para poder leer tu despedida? ¿Acaso solo eran dignos sus lectores ¿Por que no en tu Facebook o Twitter como habías hecho en los anteriores casos? Peor no se puede hacer Claudio, te lo aseguro. ¿Y por qué tardaste 14 días -en los que sí tuviste tiempo y palabras para la afición chilena y la del Barça- en despedirte de la afición txuri urdin? Me gustaría conocer los verdaderos motivos.

Claudio, comparto muchas cosas de las que comentas. La ambición brilló por su ausencia y dos días antes del trascendental choque ante el Villarreal hubo una comida que acabó en desayuno y me consta que te sentó como una patada en tus partes nobles. Yo sentí lo mismo. Creo incluso que para algunas personas has llegado a ser molesto por tu exquisita profesionalidad y exigencia, pero no hacía falta que nos  intentases vender esta moto. “Veía que las aspiraciones no eran lo que yo quería y eso son las razones que hacen que uno tome otro rumbo. Yo quería aspirar a muchas más cosas, veía que aquí había mucho conformismo, vi cosas que no me agradaban”. Insisto, comparto al 100% esto que dices, lo de ir a “disfrutar” la Champions no va conmigo, pero por favor, no nos tomes por tontos y trátanos con el respeto que merecemos. No te fuiste por eso, no trates de justificar la lógica decisión que tomaste ni responsabilizar de ella a la Real: te fuiste porque te llamó el Barça, y no hay más. ¿O acaso eras más feliz cuando eras el suplente de Riesgo en Segunda? ¿Por qué no te fuiste entonces cuando tus “aspiraciones” las dejaste claras desde la primera rueda de prensa? Pues porque no te vino a buscar el Barça. Ese es motivo de tu marcha, y tengo muy claro que aunque hubieses visto la mayor ambición del mundo aquí, te hubieses ido igual. Y todos lo hubiésemos entendido y respetado. Era tu último tren y tras 8 años de magnífico rendimiento, 12 millones para un portero de 31 años no están nada mal.

En el campo, en tu trabajo, has sido todo un ejemplo, y ha sido un honor tenerte entre nosotros. De corazón. Fuera ya de la Real, mal Claudio, muy mal. Muchos estamos dolidos. Ojalá algún día nos cuentes la verdad, porque esto no hay por donde cogerlo.

PD para la afición

Pese a lo que yo considero que las de Bravo son excusas que no convencen, no hay que pasar por alto que gran parte de lo que dice, es cierto. La Real no se reforzó, puso a un entrenador de Tercera a entrenar y fue a la Champions a “disfrutar”. Zubikarai jugó el último partido de Liga de Campeones como “premio” y algunos jugadores de profesional tienen poco. En Zubieta fallan bastantes cosas y como consecuencia de todo ello ha venido Moyes, para intentar enmendar todo esto, para poner la “exigencia” que una entidad y una plantilla como la de la Real Sociedad necesitan, y para que esto no sea un cortijo. Ojalá pueda hacerlo.

 

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