Miércoles, 20 de noviembre de 2019

OIARTZUN K.E.

Viajando en Primera

Elisa Manterola cuenta en este reportaje cómo vivió en primera persona el viaje que hizo hasta Valencia junto con las jugadoras del Oiartzun en el partido que disputaron ante el Levante

14 de abril de 2017 #cumpliendosueños

La cita es a las 13.00 en el Karla Lekuona. Cuando llego las jugadoras están terminando de comer junto al equipo técnico un menú como corresponde a unas deportistas: pasta y pollo. El ambiente es distendido: hablan de sus cosas y también se oyen las carcajadas provocadas por los comentarios de una de ellas.

Foto 1

Arrancamos 

Ya en el autobús, van cogiendo sus posiciones y se preparan para afrontar un largo viaje: nos espera Valencia para enfrentarnos al Levante femenino en la jornada 25. Sí, porque esto también es Primera División pero es el femenino y se viaja en autobús.

Se nota que están acostumbradas a los largos viajes y vienen preparadas con sus cojines especiales para el cuello, sus almohadones, sus ordenadores portátiles, cascos…todo lo necesario para pasar de la forma más plácida y amena posible las largas horas que nos esperan por delante.

Igual que en una excursión del instituto, las jugadoras ocupan los asientos de la parte de atrás, mientras que el cuerpo técnico ocupa los asientos delanteros.

No tardan en solicitar una película para matar el rato. ‘Gari’, el entrenador, enciende su portátil, se pone los auriculares mientras observo que va mirando vídeos de partidos de fútbol y apuntando anotaciones en una pequeña libreta (esas libretas misteriosas de los entrenadores). De vez en cuando hace comentarios con David, el segundo entrenador. Supongo que van pensando en cómo plantear el partido del día siguiente para poder conseguir una victoria y unos puntos que supondrían oro para poder seguir en Primera el año que viene.

De vez en cuando se oyen risas en la parte de atrás; algunas van jugando a las cartas y se escuchan sus “aúpas” cuando ganan la partida.

Al hacer las paradas obligatorias entramos en la cafetería y la gente las mira, no porque las conozca sino porque van todas con el mismo chándal. Son de Primera, pero nadie las reconoce ni les piden autógrafos.

En una de las paradas converso con los familiares de algunas jugadoras. Una de las madres me confiesa que ella siempre viaja con el equipo, aunque su hija no esté convocada. Suele ser común que familiares y amigos también acompañen al equipo otras veces, todo depende del trabajo y los horarios. Sí, esto también es Primera.

El entrenador, Gari, me confiesa que él agradece mucho la presencia de padres, familia y amigos en los viajes. Se siente acompañado y tienen un papel muy importante a la hora de gestionar los sentimientos, nerviosismo y ansiedad de las jugadoras, no sólo en el campo cuando se sienten apoyadas, sino a la vuelta cuando tras una derrota el viaje es más duro.

En un momento del viaje, Gari Argote se sincera sobre el duro tramo que queda por recorrer para poder salvarse y competir un año más en Primera. Confía mucho en sus chicas pero reconoce que “nos quedan seis finales en las que tendremos que dar lo máximo en el campo”. Se le ve preocupado pero esperanzado a la vez. “Los partidos de casa, en el Karla Lekuona, serán claves”.

Por fin en Valencia 

Después de más de ocho horas de viaje llegamos al hotel donde nos esperan Eider y Koldo, el presidente, con todo preparado para que el check-in sea lo más rápido posible: entregamos nuestros DNIs y a cambio recibimos el sobre con el número de la habitación correspondiente. El cuerpo técnico nos convoca en una sala para la charla técnica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Charla técnica 

Gari comienza su charla subrayando la importancia del partido que espera al equipo. “Nos esperan seis finales y mañana jugaremos la primera contra un rival fuerte. Si salimos al partido enchufadas desde el primer momento podemos ganarles; pero si nos despistamos medio segundo nos caerán unos cuantos; recordad que es un equipo muy potente y que no está en los puestos de cabeza por casualidad”.

Seguidamente y ayudado por unas imágenes en vídeo, Gari explica a las jugadoras el juego que realiza el Levante tanto en defensa como en ataque; para una y otra vez el vídeo para mostrar las posiciones que ocupan las levantinas y plantea a sus jugadoras cómo contrarrestar dicho juego. Tras la charla, unos últimos consejos: “Ahora cenad bien y un buen descanso es totalmente necesario. Recordad que jugamos a las 10:45 y que tendremos que madrugar para desayunar temprano e irnos al campo”.

Salimos hacia el comedor donde nos espera la cena: lentejas, arroz blanco, ensalada, pechugas de pollo, patatas cocidas; mucha fruta y yogures.

Algunas jugadoras han pedido cita con el fisio, Gaizka, y pasan por su habitación tras la cena para ser tratadas.

Los del staff técnico aprovechan para dar una vuelta y disfrutar del buen tiempo y la estupenda temperatura para tomar algo en una terraza y hablar de esto y aquello, pero la retirada a descansar se produce temprano porque al día siguiente hay que madrugar.

Día de partido

8.00 Buffet desayuno con todo lo que uno puede imaginar. Mientras las jugadoras solo comen lo recomendable a pocas horas antes de un partido, los demás damos buena cuenta de un desayuno generoso.

Al llegar al campo, las jugadoras entran en el vestuario para dejar sus bolsas y salen inmediatamente al campo. Eider prepara las equipaciones y las deja listas para cuando vuelvan las protagonistas. Argote da la alineación para el partido; por supuesto que hay caras de decepción en las jugadoras que no son parte del once inicial.

Gari da una pequeña charla e intenta animar y motivar a las chicas para que salgan muy incisivas desde el comienzo del partido; repasa una y otra vez las jugadas que repasaron en la charla de la noche anterior y les recuerda lo mucho que tienen en juego en la primera de las seis finales que quedan para poder seguir compitiendo la temporada siguiente en la Liga Iberdrola. Terminada la charla, las anima a que hagan un buen calentamiento con Beñat (preparador físico) y que no olviden hidratarse debido al calor que sufrirán durante el partido.

Faltan pocos minutos para la hora H; las jugadoras se animan unas a otras en el vestuario; Oihana se concentra delante del espejo y se peina con una meticulosidad obsesiva: “Me molesta mucho que los pelos se salgan de la coleta durante el partido”. Se estira el pelo y se da gomina para que se le quede bien sujeto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno de los jueces de línea avisa de que hay que salir al campo.

“Venga equipo”, “vamos, chicas”, “fuertes desde el comienzo” son los gritos de ánimo que nos acompañan en la salida. Hermosura hipnótica para mi experiencia.

90 minutos más tarde

La cara de la derrota sumada al cansancio es, junto a las lesiones, la cara menos amable del fútbol. Frustración y disgusto tras un esfuerzo que no ha tenido su recompensa. No hay palabras de consuelo en estos momentos cuando las jugadoras se sientan en el césped, estiran las piernas y asimilan la derrota con la mirada perdida en el infinito como si sujetaran su pensamiento.

Las tormentas hacen que los árboles tengan raíces más profundas …

Vuelta al hotel a comer y recuperar fuerzas para volver a montar en el autobús. Veinticuatro horas después de salir del Karla Lekuona, nos vuelven a esperar ocho horas y pico de carretera; pero sí, esto también es Primera.

Carretera y reflexión

Hay un silencio reflexivo en el autobús. Cada una perdida en la marea de sus pensamientos con el piloto automático puesto: “aquel centro fallado”, “si hubiera llegado a aquel balón”, “se me escapó”, “después de todo lo que hemos trabajado”, “ merecimos más”…

Con el paso del tiempo y los kilómetros, algunas comienzan a hablar; lo uno lleva a lo otro y pronto las voces comienzan a alzarse, se oyen risas y tímidamente primero y más animadas al rato, empiezan a cantar y montan un concurso al más puro estilo “Furor”.

Toda una lección para mí: asimilar la derrota y un “borrón y cuenta nueva” es sano psicológicamente y absolutamente necesario para poder volver a comenzar a trabajar con ganas para preparar el próximo partido. (Nota mental: una derrota no debe afectarme más de lo estrictamente necesario).

Llegada a casa

Hacia las diez  de la noche llegamos al mismo sitio donde comenzó toda una experiencia inolvidable para mí. Mientras ellas recogen sus bolsas, se despiden y van a buscar sus coches para volver a casa, intento asimilar y volver a disfrutar cada momento que me han regalado. Para ellas, la rutina, un partido más; para mí, una experiencia impagable que me dejó sin aliento. Viajando en Primera: cumpliendo sueños.

Mila esker, OiartzunKE

Gracias a todo el OiartzunKE: jugadoras, entrenadores, fisio, preparador físico, directivos, familiares y Presidente. Oiartzun, realmente SOIS DE PRIMERA

 

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