Lunes, 21 de agosto de 2017

REMO

Poco respeto hacia el remo

La Federación Española de Remo ha mantenido hasta última hora una incertidumbre sobre el Campeonato de España, dando una imagen de poca profesionalidad

Foto: eiteb.eus

Foto: eitb.eus

El primer fin de semana de agosto está reservado para el Campeonato de España de Traineras. Clubes vascos, gallegos, cántabros y a veces asturianos participan en busca del título estatal. El sábado se disputa la regata clasificatoria, siendo el domingo la final de la competición.

Pues bien, este año el despiporre ha sido mayúsculo. Hasta última hora no se sabía qué iba a suceder con el campeonato. Se barajó la posibilidad de suspenderlo, o en vez de remar en Castro llevarlo a Mundaka, e incluso organizar una regata ajena al campeonato para que las tripulaciones no perdiesen el ritmo de competición.

En los últimos años, los clubes no recibían premio económico por participar ni por obtener medalla. Únicamente la bandera para el campeón y medalla para los tres primeros clasificados. El hecho de no recibir primas, no compensaba económicamente viajar hasta la sede organizadora -Castro en los últimos años- para realizar la regata.

El pasado año, únicamente acudieron Hondarribia -campeón vasco-, Bermeo, Kaiku y Zierbena como clasificados, San Juan -invitado- y Astillero -campeón cántabro-. Las gallegas de Tirán y Cabo da Cruz declinaron la invitación.

La Federación Española de Remo y la Federación de Cantabria se pasaron la semana previa al campeonato en un tira y a floja. La cántabra reprochó a la española que no se ajustó a los “parámetros exigidos” e incumpliendo “lo acordado” en cuanto al dinero para costear el balizaje del campo de regateo de Brazomar, Castro.

A la par de estas negociaciones, se barajó la opción de llevar el campeonato a Mundaka, con la ayuda de la ACT. La Federación Española alegó que el campo de regateo vizcaíno no cumplía con las exigencias, siendo el de Castro el único capaz de asumir la regata. Extraño.

Solo las vascas

Por Cantabria, Astillero como campeón y Castro como invitada, declinaron su participación, así como las gallegas de Cabo da Cruz, Ares y Tirán. Las tripulaciones vascas -Bermeo, Hondarribia, Orio, Kaiku, Zierbena y San Juan- eran las únicas que, a pesar de todo, aceptaban la invitación.

Pero quedaba otro tema a resolver: el campeonato femenino. En 2016, cuando se iba a celebrar la primera edición, se suspendió ya que solo Deusto se inscribió. Este año, en un principio, San Juan, Hibaika y Arraun Lagunak se apuntaron para luchar por el título estatal. Castreña declinó la invitación como trainera local. Al no contar con un mínimo de cuatro tripulaciones exigidas para que se realice el campeonato, la regata pasaría a ser un ‘Trofeo Federación’, sin premios ni dietas. Esto devaluaba la competición. Además, las traineras deberían realizar un recorrido de 5.556 metros -cuatro largos-, en vez de lo que recorren las femeninas en sus regatas, la mitad.

En un comunicado, San Juan decidió no acudir a Castro con ninguna de sus dos traineras, la femenina y la masculina, por la falta de “profesionalidad”, por lo que la federación decidió suspender la regata femenina, mientras que la masculina contaría con solo cinco botes: Bermeo, Hondarribia, Orio, Kaiku y Zierbena.

Y en la mar, poca emoción

Tras la semana de revuelo y la poca seriedad en cuanto a la organización, lo deportivo trajo poca emoción. En la clasificatoria del sábado, los clubes decidieron realizar la regata en modo contrarreloj, siendo la última clasificada la que quedaría eliminada para la final del domingo. Kaiku, con el peor tiempo, no pudo luchar por hacerse con el título.

En la final, Bermeo no dio opción al resto de tripulaciones, sacando grandes diferencias a sus rivales. Los vizcaínos arrebataron el título a Hondarribia, campeón en 2016 y subcampeón este año. Orio, tras una dura pelea con Zierbena, terminó subiéndose al podio por menos de un segundo respecto a los vizcaínos.

Tras el Campeonato de España, la Eusko Label Liga volverá este próximo fin de semana con las regatas de Hondarribia y Ondarroa. Segunda mitad de temporada para los clubes, donde se irán definiendo los puestos. Todo por decidir.

Para reflexionar y mejorar lo ocurrido en esta edición del campeonato estatal. Ha sido un esperpento y una tomadura de pelo al remo, a los clubes, a los remeros, que son al fin y al cabo los que dan el espectáculo sobre el mar, y a la afición. Que no vuelva a ocurrir.

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